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Infección por Virus del Papiloma Humano. Verrugas Genitales




Las verrugas genitales son infecciones cutáneas virales, causadas por algunos de los muchos tipos de virus del papiloma humano (VPH). Estas infecciones afectan principalmente a la piel, áreas calientes y húmedas de los genitales y alrededor del ano, pero pueden aparecer prácticamente en cualquier lado.

Las verrugas se contagian por contacto directo de la piel infectada con la piel sana; cuando estas se encuentran sobre la piel de los genitales, la enfermedad es de transmisión sexual. El VPH causa una infección que puede no generar síntomas visibles (infección silenciosa o asintomática) como muchos agentes transmitidos por contacto sexual. El VPH también puede diseminarse hacia diferentes áreas de la misma persona (auto infección).

Tanto los varones como las mujeres pueden tener verrugas genitales. Esta clase de lesiones es más frecuente en individuos con múltiples parejas sexuales y en aquellos que no usan condón; sin embargo, incluso los condones no aseguran protección contra el virus. Hasta 45% de quienes presentan verrugas genitales también tienen enfermedades de transmisión sexual coexistentes, como candidiasis, gonorrea e infección por Chlamydia.

La infección por VPH es más frecuente entre los 17 y los 33 años de edad y alcanza un máximo de los 20 a 24 años.

Incidencia y prevalencia:

Los estudios indican que la incidencia anual es de 1% con una prevalencia estimada de más de 50% de los individuos que tienen actividad sexual. Hay una probabilidad de 60% de quedar infectado durante un contacto sexual único con una pareja infectada. El índice de infección ha aumentado 700% durante los 20 a 25 años pasados.


Cuando se las lesiones se encuentran en las manos, la gente les suele llamar "mezquinos", cuando no son más que infección por el virus del papiloma humano.

Cuando salen entre los dedos de los pies, se les llama de forma vulgar "ojos de pescado", pero pueden afectar incluso en toda el área de la planta del pie confundiéndose con áreas de callosidad.

Los individuos pueden quejarse de verrugas únicas o múltiples, indoloras, de color carne, planas o parecidas a coliflor, en el área genital, así como de secreción y picazón. Los sujetos pueden quejarse de sangrado o problemas al orinar si una verruga obstruye la abertura urinaria (uretra).

Examen físico: En mujeres, las verrugas aparecen en la vulva, los labios genitales, o alrededor del ano. Un examen pélvico con un dispositivo que abre la vagina para inspección visual (espéculo) puede revelar verrugas dentro de la vagina o en la abertura hacia el útero (cuello uterino).

En varones: Las verrugas genitales por lo general aparecen en la punta del pene, en el cuerpo del pene, el escroto, y alrededor del ano. Sin tratamiento, las verrugas genitales pueden evolucionar hacia una lesión carnosa, parecida a coliflor. Dado que hasta 45% de los individuos que tienen verrugas genitales padecen enfermedades de transmisión sexual coexistentes, es posible que también existan otros síntomas de enfermedad. Pruebas: Existen tres formas de hacer el diagnóstico por el virus del papiloma humano:

  1. Prueba del ácido acético: Se aplica en áreas sospechosas, haciendo que las partes infectadas muestren blanqueamiento. Es una prueba muy barata pero, desafortunadamente, poco especifica. Esta prueba ya no es recomendable por que resulta poco especifica.
  2. Citología: consiste en raspar células de los genitales para después colocarlas en una lámina de vidrio para su análisis en el microscopio, de esta manera es posible identificar algunas células características de la infección, y con base en ello, establecer el diagnóstico de la infección del VPH. Es una prueba un poco más clara, pero no permite determinar el tipo específico del virus.
  3. Reacción en cadena de polimerasa PCR: Consiste en comparar fragmentos de DNA del paciente contra fragmentos conocidos de DNA de los diferentes tipos de virus del papiloma humano. Es una prueba mucho más específica y moderna, por lo que es más cara, porque no sólo nos dice si es positiva o negativa para la infección, sino que además nos puede decir cuál es el tipo virus que está generando la infección, un virus de alto riesgo para cáncer o un virus de bajo riesgo para el cáncer.

Las verrugas genitales a veces pueden desaparecer sin tratamiento (de manera espontánea). No hay manera de predecir si las verrugas crecerán o desaparecerán, es necesario tratarlas. Las verrugas pequeñas y las verrugas en embarazadas se pueden eliminar mediante congelación (criocauterio), quemadura (electrocauterio), o ablación (intervención quirúrgica o con láser). Las verrugas de mayor o las que no han mostrado respuesta a otro tratamiento quizá necesiten extirparse mediante intervención quirúrgica o con uso de láser.

Hay varios tratamientos nuevos, no quirúrgicos, para verrugas genitales. Estos incluyen medicamentos por vía tópica (pomadas) e inyectables. Sin embargo, estos métodos sólo están aprobados para individuos de más de 18 años de edad, y no están indicados para embarazadas ni para madres que amamantan, porque pueden absorberse hacia el cuerpo y causar daño al feto.

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