Áreas urológicas que trata el Dr. Edgar Beltrán



Cáncer de Próstata


El cáncer prostático es un tumor que por lo general crece con lentitud y suele descubrirse durante pruebas de detección sistemáticas.

Riesgos:

Antes de los 50 años de edad es poco probable que aparezca cáncer de próstata, pero el riesgo aumenta considerablemente con la edad; la mitad de los casos de cáncer prostático se diagnostican después de los 75 años. La raza también puede ser un factor, puesto que la probabilidad de que un varón de raza negra presente cáncer prostático es de 100 casos de 100 000, en comparación con 70 casos de 100 000 (para un varón de raza blanca). Otro factor de riesgo muy importante es el antecedente familiar de cáncer de próstata. Si se tiene un familiar en línea directa con cáncer de próstata se puede tener entre 3 y 7 veces más posibilidades de desarrollar un cáncer de este tipo.

Incidencia y prevalencia:

La enfermedad maligna de la próstata es la causa número uno de cáncer diagnosticado en varones y es la segunda causa principal de muertes por cáncer entre varones: en 2009 se diagnosticaron alrededor de 640 900 casos nuevos de cáncer de próstata.


Interrogatorio: El cáncer prostático temprano puede no generar síntoma alguno, pero es posible detectarlo mediante examen digital del recto. El paciente puede dar datos de problemas para orinar, pero no es un síntoma exclusivo de cáncer de próstata. El dolor de huesos es un síntoma frecuente de cáncer prostático avanzado, como consecuencia de diseminación (metástasis) del tumor hacia huesos como la columna vertebral.

Examen físico: Después de los 45 a 50 años de edad se efectúan pruebas de detección anuales para detectar el cáncer al insertar un dedo (enguantado y lubricado) en el recto y palpar la próstata en búsqueda de cualquier irregularidad o área firme que pueda ser síntoma de cáncer.

Pruebas: La prueba de detección del cáncer de próstata se realiza con una muestra de sangre y se llama antígeno específico. Suele combinarse con un examen digital del recto para tener mayor seguridad del diagnostico. Una vez diagnosticado el cáncer se determina que tan avanzado está para, según sea el caso, poder ofrecer el mejor tratamiento posible. El diagnostico se realiza mediante una biopsia de prostata, la cual es un procedimiento ambulatorio, que se realiza en el consultorio con una sedacion intravenosa y tomando muestras de la prostata para su analisis.

La extirpación quirúrgica de la próstata, las vesículas seminales y parte del conducto deferente es un tratamiento de uso frecuente para tumores en etapa temprana. Estos casos se encuentran en individuos más jóvenes, que poseen excelente salud general y se espera vivan al menos 15 años más.

Estas intervenciones quirúrgicas a menudo son curativas para cáncer que no ha emitido metástasis. Los individuos con tumores más avanzados, por lo general no son idóneos para este tipo de intervención quirúrgica. Sin embargo, en algunos casos la extirpación quirúrgica del tumor puede ser útil para aliviar obstrucción urinaria u otros síntomas.

Los individuos con cáncer prostático avanzado se tratan más a menudo al bloquear los efectos de la hormona sexual masculina (testosterona), o disminuir la cantidad de esta última en el organismo. Ambos tratamientos se denominan tratamiento de privación de andrógenos.

El tratamiento de privación de andrógenos se utiliza cuando el cáncer se ha diseminado más allá de la próstata y ayuda a aliviar los síntomas y lentifica la progresión de la enfermedad.

Existen tratamientos en forma de pastillas o de inyecciones de depósito (mensuales, trimestrales o semestrales) que permiten evitar una extirpación de los testículos.

Litiasis Urinaria


Una piedra en las vías urinarias puede generar como principal molestia un dolor muy intenso acompañado de náuseas y de vomito. Cuando las piedras son pequeñas pueden ser expulsadas por sí solas, aunque con muchas molestias. Si una piedra no puede ser expulsada, es necesario operar para extraerla.

Antiguamente se hacían cortadas para poder extraer las piedras, afortunadamente hoy en día contamos con la tecnología que nos permite introducir instrumentos muy delgados a través de los conductos y orificios naturales del cuerpo para llegar al interior de la vejiga e introducir una fibra que dispara láser para poder destruir la piedra.

También se pueden emplear otros aparatos para la destrucción o fragmentación de la piedra como pueden ser pequeños cables que generan una chispa en la punta. Otros instrumentos para este tipo de tratamiento incluyen el uso de varillas muy delgadas (milimétricas), que se emplean por medio de aire comprimido para después golpear la piedra con un pequeño martillo hasta su desfragmentación. La recuperación de este tipo de cirugías es muy rápida; el paciente es dado de alta al día siguiente de la operación y, dependiendo de su tipo de actividad, puede reintegrarse a su vida cotidiana de forma inmediata.


Resección Transuretral de Próstata (RTUP)


Consiste en introducir un aparato a través del conducto urinario para realizar pequeños recortes del tejido prostático. En este procedimiento no se quita toda la próstata, solamente se recorta el tejido que está causando molestias al paciente.

Mucha gente le dice a esta operación "cirugía láser de próstata", por el hecho de que no hay cortadas en la piel aunque esta tecnología es más antigua. Durante la cirugía pueden obtenerse pequeños fragmentos que caen dentro de la vejiga, para su posterior extracción y análisis para descartar un tumor canceroso.


Vaporización Láser de Próstata


Cuando el paciente necesita cirugía para la próstata es porque su caso ya ha sido estudiado y los medicamentos no son suficientes para resolver el problema. Por ejemplo, el paciente que no puede orinar y es necesario colocarle una sonda.


Infección por Virus del Papiloma Humano. Verrugas Genitales


Las verrugas genitales son infecciones cutáneas virales, causadas por algunos de los muchos tipos de virus del papiloma humano (VPH). Estas infecciones afectan principalmente a la piel, áreas calientes y húmedas de los genitales y alrededor del ano, pero pueden aparecer prácticamente en cualquier lado.

Las verrugas se contagian por contacto directo de la piel infectada con la piel sana; cuando estas se encuentran sobre la piel de los genitales, la enfermedad es de transmisión sexual. El VPH causa una infección que puede no generar síntomas visibles (infección silenciosa o asintomática) como muchos agentes transmitidos por contacto sexual. El VPH también puede diseminarse hacia diferentes áreas de la misma persona (auto infección).

Tanto los varones como las mujeres pueden tener verrugas genitales. Esta clase de lesiones es más frecuente en individuos con múltiples parejas sexuales y en aquellos que no usan condón; sin embargo, incluso los condones no aseguran protección contra el virus. Hasta 45% de quienes presentan verrugas genitales también tienen enfermedades de transmisión sexual coexistentes, como candidiasis, gonorrea e infección por Chlamydia.

La infección por VPH es más frecuente entre los 17 y los 33 años de edad y alcanza un máximo de los 20 a 24 años.

Incidencia y prevalencia:

Los estudios indican que la incidencia anual es de 1% con una prevalencia estimada de más de 50% de los individuos que tienen actividad sexual. Hay una probabilidad de 60% de quedar infectado durante un contacto sexual único con una pareja infectada. El índice de infección ha aumentado 700% durante los 20 a 25 años pasados.


Cuando se las lesiones se encuentran en las manos, la gente les suele llamar "mezquinos", cuando no son más que infección por el virus del papiloma humano.

Cuando salen entre los dedos de los pies, se les llama de forma vulgar "ojos de pescado", pero pueden afectar incluso en toda el área de la planta del pie confundiéndose con áreas de callosidad.

Los individuos pueden quejarse de verrugas únicas o múltiples, indoloras, de color carne, planas o parecidas a coliflor, en el área genital, así como de secreción y picazón. Los sujetos pueden quejarse de sangrado o problemas al orinar si una verruga obstruye la abertura urinaria (uretra).

Examen físico: En mujeres, las verrugas aparecen en la vulva, los labios genitales, o alrededor del ano. Un examen pélvico con un dispositivo que abre la vagina para inspección visual (espéculo) puede revelar verrugas dentro de la vagina o en la abertura hacia el útero (cuello uterino).

En varones: Las verrugas genitales por lo general aparecen en la punta del pene, en el cuerpo del pene, el escroto, y alrededor del ano. Sin tratamiento, las verrugas genitales pueden evolucionar hacia una lesión carnosa, parecida a coliflor. Dado que hasta 45% de los individuos que tienen verrugas genitales padecen enfermedades de transmisión sexual coexistentes, es posible que también existan otros síntomas de enfermedad. Pruebas: Existen tres formas de hacer el diagnóstico por el virus del papiloma humano:

  1. Prueba del ácido acético: Se aplica en áreas sospechosas, haciendo que las partes infectadas muestren blanqueamiento. Es una prueba muy barata pero, desafortunadamente, poco especifica. Esta prueba ya no es recomendable por que resulta poco especifica.
  2. Citología: consiste en raspar células de los genitales para después colocarlas en una lámina de vidrio para su análisis en el microscopio, de esta manera es posible identificar algunas células características de la infección, y con base en ello, establecer el diagnóstico de la infección del VPH. Es una prueba un poco más clara, pero no permite determinar el tipo específico del virus.
  3. Reacción en cadena de polimerasa PCR: Consiste en comparar fragmentos de DNA del paciente contra fragmentos conocidos de DNA de los diferentes tipos de virus del papiloma humano. Es una prueba mucho más específica y moderna, por lo que es más cara, porque no sólo nos dice si es positiva o negativa para la infección, sino que además nos puede decir cuál es el tipo virus que está generando la infección, un virus de alto riesgo para cáncer o un virus de bajo riesgo para el cáncer.

Las verrugas genitales a veces pueden desaparecer sin tratamiento (de manera espontánea). No hay manera de predecir si las verrugas crecerán o desaparecerán, es necesario tratarlas. Las verrugas pequeñas y las verrugas en embarazadas se pueden eliminar mediante congelación (criocauterio), quemadura (electrocauterio), o ablación (intervención quirúrgica o con láser). Las verrugas de mayor o las que no han mostrado respuesta a otro tratamiento quizá necesiten extirparse mediante intervención quirúrgica o con uso de láser.

Hay varios tratamientos nuevos, no quirúrgicos, para verrugas genitales. Estos incluyen medicamentos por vía tópica (pomadas) e inyectables. Sin embargo, estos métodos sólo están aprobados para individuos de más de 18 años de edad, y no están indicados para embarazadas ni para madres que amamantan, porque pueden absorberse hacia el cuerpo y causar daño al feto.

Cáncer de Riñón


De acuerdo con la Secretaría de Salud en México, se estima la incidencia de cáncer renal cercana a los 1500 casos al año. En nuestro país, el cáncer renal ocupa el tercer lugar en frecuencia de los tumores urológicos y representa el 3% de todos los tumores del organismo. A pesar que el cáncer renal aparece con máxima frecuencia entre los cincuenta y los setenta años, puede presentarse a cualquier edad y ser mortal si no se detecta a tiempo o no se administra el tratamiento más acertado y que se adecúe a las necesidades del paciente. De acuerdo con la Sociedad Americana de Cáncer existen ciertos factores de riesgo que pueden motivar la aparición de este padecimiento:

Fumar, Antecedente familiar, Síndrome Von Hippel-Lindau (enfermedad causada por la mutación de un gen), Esclerosis tuberosa (enfermedad que produce tumores no cancerosos en el cuerpo), Régimen alimenticio (una dieta alta en grasa aumenta el riesgo), Obesidad y; Diálisis a largo plazo (los pacientes que han estado en diálisis por largo tiempo pueden desarrollar quistes renales que pueden ser causas de cáncer de riñón).

La detección oportuna del Cancer de riñon es fundamental para su mejor tratamiento. Los síntomas más claros pueden ser la presencia de sangre en la orina, de tal forma que si se presenta mínimo se debe de realizar por un experto un estudio de ULTRASONIDO RENAL en búsqueda de tumores de riñón sobre todo en gente de más de 60 años.

Cuanto el tumor Renal es pequeño (menos de 4 cm) se pueden realizar tratamientos de mínima invasión como la CRIOABLACION DEL TUMOR RENAL , el cual consiste en poner unas agujas y hacer pasar un gas especial que congela el tumor logrando que las células malignas se mueran, en ocasiones es necesario hacer mas de una sesión para destruir todo el tumor. Es seguro y muy efectivo, además de que nos permite conservar el riñón.

Cuando se trata de un tumor mucho más grande es necesario quitar todo el riñón. Se le llama Nefrectomía. Esta operación se realizar hoy día mediante el uso de técnicas llamadas de laparoscopia que nos permiten introducir instrumentos y lentes por pequeñas incisiones de 1 cm y si el tumor es muy grande podemos hacer una pequeña apertura a través de la cual se puede meter la mano para ayudarnos en la operación y además al final de la cirugía sacar por ahí el riñón a esto se le llama Nefrectomía Laparoscópica Mano Asistida.

También es posible la cirugía Parcial del riñón en la cual solo se quita una parte del riñón y se conservar el resto, se puede hacer por vía laparoscópica o por cirugía abierta.

Si el tumor es aun mas grande tal vez sea necesario hacer una operación abierta para poder identificar plenamente todas las estructuras y la posible extensión del cáncer. Hay casos especiales donde es necesario sacar diseminación tumoral dentro de las grandes venas del cuerpo por lo que son cirugías de mucho sangrado y no exentas de complicaciones, por lo que lo mejor siempre será la detección oportuna del tumor.


Tumor Testicular


El tumor o cáncer testicular se presenta en niños y adolescentes o después de los cuarenta años.

Siempre pensamos en un tumor testicular cuando tenemos a un paciente con un aumento de tamaño en el testículo. Un testículo afectado por cáncer suele tener dureza comparable a la de una piedra.

Para su tratamiento, practicamos un ultrasonido de testículo donde tomamos nota de las características del problema, y de esta manera determinar la existencia de un posible tumor.

El tratamiento del tumor testicular siempre será con una cirugía. A esta operación le llamamos orquiectomía radical, porque se hace una cortada a nivel de la ingle para poder operar.

Una vez extirpado el testículo es necesario analizarlo. Existen tumores testiculares que podrían ser curables si se detectan a tiempo. Algunos de ellos, además de la cirugía, requieren de un tratamiento, el cual se da con radiaciones o con la utilización de quimioterapia.

Hidrocele, líquido alrededor del testículo


La presencia de líquido libre alrededor del testículo recibe el nombre de "hidrocele" y consiste en una inflamación de las diferentes capas que recubren al testículo, ya sea por algún golpe recibido, infección, o incluso de manera espontánea.

Para algunos enfermos resulta motivo de preocupación porque suele confundirse con un tumor testicular. Nosotros podemos establecer la diferencia mediante una revisión a la consulta o por la realización de un ultrasonido. Para poder resolver el hidrocele siempre será necesaria la cirugía.

Es necesario que el paciente permanezca una noche hospitalizado, aunque algunos enfermos que toleran muy bien el dolor pueden ser dados de alta el mismo día. No hay necesidad de retirar puntos porque empleamos suturas especiales que se absorben por sí solas en el organismo.

Varicocele


A la presencia de venas dilatadas en los testículos se le conoce como varicocele. Esta enfermedad de debe ser estudiada principalmente en dos tipos de pacientes:

Niños o adolescentes.

Siempre que se descubre la presencia de varicocele (poco desarrollo a nivel testicular además de problemas en la fertilidad en la edad adulta), en niños y adolescentes, no sólo es motivo de una consulta, sino de la realización de una cirugía para su corrección.

Adultos

Una de las principales causas de esta enfermedad es la presencia de venas dilatadas en el testículo; existen varias teorías sobre por qué la presencia de varicocele produce alteraciones en el recuento de espermatozoides y aquellos pacientes que se han sometido a cirugía por esta enfermedad han mejorado su rendimiento en el recuento de espermatozoides.

Quistes de Epidídimo


Los quistes de epidídimo no son más que la presencia de unas pequeñas bolsitas de agua en los testículos. La presencia de quistes en el epidídimo es un motivo de preocupación y existen tres condiciones de riesgo en las cuales puede haber necesidad de una cirugía.

  • Cuando los quistes han dejado de ser quistes simples y sus bordes son irregulares.
  • Cuando los quistes presentan un aumento progresivo de tamaño.
  • Cuando los quistes generan dolor.

La operación se realiza con el empleo de anestesia regional para eliminar el quiste, para posteriormente analizarlo. Casi siempre es una cirugía que necesita hospitalización.

Vasectomía y su "RE - Conexión"


La vasectomía es un procedimiento tan sencillo que incluso puede hacerse en el consultorio con el empleo de anestesia local, y empleando una técnica "sin bisturí".

Antes de optar por esta operación, debemos de tener en mente que la vasectomía es un proceso de planificación familiar definitivo.

Actualmente existen técnicas de microcirugía que nos permiten revertir la vasectomía, pero existen algunos factores en contra como el tiempo que se tenga de realizada la operación. A este procedimiento se le llama "Re canalización de los conductos deferentes" y no siempre se puede llevar a cabo, sino que además puede existir la formación de "anticuerpos anti espermatozoides" los cuales (en muchas ocasiones) nos impiden tener éxito en la fecundidad.

La "Re Canalización de los conductos deferentes" es una operación mucho más complicada que la vasectomía y requiere siempre el empleo de un microscopio porque se emplean hilos muy delgados que el grosor de un cabello.

Circuncisión


La circuncisión consiste en quitar el excedente del prepucio, casi siempre bajo dos condiciones:

  • En niños, si resulta muy difícil la retracción de prepucio.
  • En adultos, cuando existe estrangulación del pene debido a un tejido fibroso.

El procedimiento se realiza quitando el anillo fibroso (fimosis) y posteriormente se reconstruye el prepucio con suturas de un material que se absorbe, sin necesidad de quitar los puntos. El paciente sale caminando por su propio pie y no requiere estancia en el hospital.

Río Bamba 639, Consultorio 250, Col. Magdalena de las Salinas, Ciudad de México, C.P. 07760

Tel: 5754-7000 Ext. 4250
Directo: 5119-5790 / 5119-5963
Cel: 55-3621-5016

ASEGURADORAS